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foto poemaConozco el atajo que lleva a tu sonrisa, y sin embargo,
no te conozco.

Puedo incordar a tu esperanza, pero dejaré una luz, aunque ténue, sobre la mesa. No pierdas el camino.

Desprecio tu luctuosa tristeza de hace años, y sin embargo temo por mi ante tamaña mujer.

Te encumbro, pero aún te recelo aquel adiós que no supiste dar. Si al menos hubiera sido tierno…

El camino sigue siendo hoy…
Yo te aguardo.

Por Marcos Tropero / Las Torres de Marcos

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