Etiquetas

, , , ,

Por Joel Macías Rivas

12312360_946471968722895_1849490451_nEl 10 de marzo de 1952 el General Fulgencio Batista dio un golpe de estado, cuando parecía inminente que en las muy cercanas elecciones llegarían al capitolio, después de la muerte de Eduardo René Chibás, los aspirantes a la presidencia de la república por el Partido Ortodoxo, empoderado del pueblo cubano.

Hubo denuncias y manifestaciones, los estudiantes universitarios y los obreros intentaron tomar las calles y las tomaron en algunos lugares; los tribunales hicieron oído sordo y se plegaron: el derecho de los cubanos a darse el gobierno que quisieran por la “vía democrática, las elecciones”, había sido escamoteado y empezó a “gobernar” en Cuba la tiranía más sangrienta conseguida en la historia reciente de nuestro país.

Fue entonces que, el 26 de julio de 1953, un grupo de jóvenes salidos en su mayoría de las capas más humildes del pueblo liderados por Fidel Castro Ruz, se

fueron hasta la provincia de Oriente y, en la Ciudad de Santiago de Cuba, asaltaron el Cuartel Moncada, la segunda fortaleza militar de la nación.

A partir de aquella fecha fue que comenzó en Cuba la verdadera lucha por los derechos ciudadanos que, en complicidad con el gobierno de los Estados Unidos de América, nos habían arrebatado hacía un año 4 meses y 16 días; antes esa ansiada libertad hubo de ser luchada y no conquistada por los mambises, y mediatizada en 1902 con el nacimiento de la República.

Después vino la derrota del grupo de Fidel el 26 de julio, no se alcanzaron los objetivos del Moncada y los que sobrevivieron a la bárbara carnicería producida por el ejército batistiano quedaron presos.

Les siguieron el exilio y la expedición del Granma, y las montañas orientales que “parieron” al legendario Ejército Rebelde, el mismo que tuvo que arrebatarle el poder a quienes antes se lo habían arrebatado al pueblo por un golpe de estado.

La historia de la Revolución en los 56 años de su existencia ha sido matizada de maneras diversas; la hemos mantenido al precio de grandes sacrificios, y somos conscientes de muchos de los errores cometidos, pero su esencia y más, sigue siendo referente para los humildes de este mundo que, en su mayoría, todavía esperan o aspiran a ese elemental DERECHO de poder tener una PATRIA libre e independiente.

Anuncios