Por  MsC. Santiago Romero Chang/CMKC, Radio Revolución*

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Foto:Joel Macías Rivas

Sobre las 9 de la mañana de hoy volvió a temblar. Una bruma cómplice domina la mañana dominical de Santiago de Cuba, aunque los sismólogos insisten en afirmar que nada tiene que ver la temperatura, los nublados, las precipitaciones o el viento con las sacudidas terrestres muy frecuentes hoy. Cierto es que la urbe tiene ahora un sol débil, vientos fuertes, nublados y posibles aumentos de la humedad relativa.

Aquí hace apenas menos de un mes la prensa sostuvo un intercambio con la dirección del Centro Nacional de Sismología cuya sede santiaguera permite conocer muy cerca sobre el tema. Aunque es imposible predecir los terremotos, sí se reitera que a juzgar por los análisis estamos sobre la media histórica en la posibilidad de un desastre natural de amplia magnitud e intensidad. Entre los habitantes se afirma que es mejor que ocurran sismos leves y así se liberan más energías acumuladas a varios kilómetros de profundidad, pero no siempre es así.

La madre naturaleza según es sabia, también es enigmática si de sismos se trata. Entretanto, sobran experiencias para advertir cómo mitigar los daños ante un posible desastre, a partir de la necesaria disciplina, organización y actualidad de cada habitante. El 13 de abril de 2014 asustó, pero no fueron tantos los temblores como ahora. Mientras muchos lanzan sus cubos de agua, prenden velas, se arrodillan ante los santos y asocian ahora cada detalle con este récord de ONCE movimientos telúricos en una madrugada que le entrega al día una bruma cómplice.

*Tomado del perfil en Facebook del autor.