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Por Félix Edmundo Díaz @feddefe*/La Mala Palabra

a3a82-168eb40g036iqzyhjbaq1-qMr. President, desde que llegó a Cuba he seguido minuto a minuto, a través de la TV, su estancia, los lugares que ha visitado y, especialmente de manera muy atenta, sus intervenciones, tratando en todo momento de ponerme en su lugar y, hasta hace unos segundos, había decidido no pronunciarme, pero sus palabras en la reunión con los empresarios rebosaron mi tolerancia…

Para demostrarle la atención que he prestado le señalaré algunos detalles:

 Puede estimular al agente del Servicio Secreto que supervisó la ubicación del transporte con la escalerilla justo en la puerta del Air Force 1 porque lo hizo minuciosamente y verificó reiteradas veces la posición; al propio tiempo, amoneste al agente que le entregó el paraguas cerrado y olvidó que hace 8 años que usted no abre ninguno, vaya, que su (de Usted) falta de habilidad para operar la sombrilla fue evidente.

 Rece dos Ave María, ya que la precitada impericia con el manejo del paraguas le llevó a no tomar de la mano a Michelle (no porque le hiciera falta, sino por elemental cortesía) cuando descendía de la nave.

 Rece otros dos Ave María, por dejarla atrás cuando fue a abordar “La Bestia”.

 Se les fue la mano a los chicos de DARPA manipulando el clima y, en vez de un ambiente templado, oprimieron la tecla en la modalidad de “húmedo”, lo que condicionó (es una cadena de eventos) que su paseo por la Habana Vieja fuera rápida y mojada.

Hoy, después de rendir honores a nuestro Apóstol, rompió el protocolo para hacerse una foto con la imagen del Che de fondo, si lo hizo por respeto, me quito el sombrero ante Usted.

Si en la corta caminata hasta el Palacio impresionó su sencillez, dentro de este su actitud fue casi cordial, en tanto la ocasión lo permitía… haciendo caso omiso a los asesores de estilo e imagen, se dejó llevar por David, su anfitrión, quien tomándole por detrás del antebrazo le guió en el recorrido.

En la ceremonia Usted se veía tranquilo y David, el de la honda, el del pueblo, el de la voz de trueno, impresionaba, sin sombra de la altanería que siempre le ha sido ajena, sereno y seguro.

En la rueda de prensa, sus palabras fueron respetuosas y centradas, pero seguro eso mismo dirán los ‘traductores’ de la Florida; ahora, discúlpeme porque no hablaré de Usted, mi Presidente, el de la voz de trueno, estuvo insuperable, sobre todo cuando tronó para emplazar al que pudiera dar un solo nombre de un ‘preso político’… vaya, que puso “la caña a tres trozos”* y “se acabó la actividad”*.

Usted dejó de contestar una pregunta que el periodista imbécil que se dice cubano-americano y no sabe hablar español, convenientemente, no le repitió, y Usted, también convenientemente, se abstuvo de pronunciarse sobre ‘los mercenarios’ que no son hombres ni mujeres, solo ‘malnacidos’ en esta tierra a los que recibirá mañana (hoy)… le regalo un consejo: vístase de coroner con nasobuco y todo que esa gente huele peor que los muertos…

En su reunión con los ‘jóvenes emprendedores’ a Usted “se le fue la catalina”*; allí de lo único que habló fue de Internet y el acceso de los cubanos a Internet, de la preparación de los ‘jóvenes emprendedores’ que liderarían el surgimiento de la clase media, y “sacó de debajo de la manga”* a un cubano-americano ‘emprendedor’ que creó una empresa de 27 millones, pero no habló de los 27 millones de norteamericanos, “nacidos, criados y revolcados”* en EE.UU., que a duras penas pueden mantener a sus familias, que pasan hambre, duermen en las calles y se cubren con lo que aparezca, tampoco dijo que una parte significativa de las riquezas que amasan el Imperio y sus multimillonarios salió del sudor, las lágrimas y sufrimientos de la clase trabajadora y los agricultores norteamericanos… ya que la otra parte es el fruto de las guerras y la explotación, fundamentalmente, de la clase trabajadora latinoamericana, así que President cuando, mañana (hoy), aborde el Air Force 1 para ir a darle una palmadita en la espalda al puto de Macri, no olvide recoger sus neones de prosperidad y regáleselos a otro.

Le deseo a Usted, Michelle y sus hijas, también a su suegra, que disfruten de la cena oficial y descanse placenteramente, recuerde que mañana (hoy), después de reunirse con genuinos representantes de la sociedad civil cubana y, más tarde, con los de la ‘suciedad civil’, a los que su gobierno les paga a partir de los impuestos que le cobran a cada trabajador norteamericano, le queda el encuentro de beisbol entre los equipos Cuba y Tampa Bay.

Disfrutémoslo juntos, Usted en su palco y yo frente a mi TV.

Después, buen viaje.

(*) Todas son frases cubanas, para que varíe el “qué bolá” y el “no es fácil”, aunque reconozco que añadió a su spanglish el término “almendrón”; y, si le quedan algunos minutos, mande a detener “La Bestia” y pregúntele a cualquier cubano en la calle para que le explique sus significados y usos, pero no vaya a preguntarle a ninguno de los cubano-americanos que le acompañan, pues es muy probable que termine usándolos fuera de contexto…

 

 

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