Etiquetas

, , , ,

President Barack Obama speaks at El Gran Teatro de Havana, Tuesday, March 22, 2016, in Havana, Cuba. (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais)

President Barack Obama speaks at El Gran Teatro de Havana, Tuesday, March 22, 2016, in Havana, Cuba. (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais)

 Cubainformación TV – Basado en un texto de Iroel Sánchez – Blog “La pupila insomne” / Juventud Rebelde

Los artificios del reciente discurso de Barack Obama en La Habana pasaron totalmente “desapercibidos” para la prensa internacional. Pero ¿se imaginan que el presidente Raúl Castro, en un hipotético discurso en EEUU, utilizara teleprompters, propios de un informativo de televisión, para llevar su mensaje al público norteamericano? ¿Cuántas bromas, cuántos comentarios despectivos y ridiculizadores leeríamos al instante?

Obama comenzó sus palabras condenando los atentados del Estado Islámico en Bélgica, y apeló a “hacer todo lo que sea necesario” para “llevar ante la justicia a los responsables”. Era el momento idóneo para haberse solidarizado con las familias de las 3.478 víctimas cubanas en atentados financiados o amparados por la Casa Blanca y la CIA. Pero no lo hizo. Apenas unos días después, el autor de la voladura de un avión cubano, en 1976, con 73 pasajeros, participaba tranquilamente en un acto político en Miami, junto al asesino del Che Guevara. Ambos trabajaron, por cierto, para el Gobierno de EEUU y la CIA durante décadas.

Es cierto que Obama dijo palabras de elogio sobre Cuba impensables, históricas. “Cuba tiene un recurso extraordinario: un sistema de educación que valora cada niño y cada niña”. También afirmó que “nadie debe negar el servicio que miles de médicos cubanos han prestado a los pobres y a los que sufren” en numerosos países del mundo. Pero estas palabras sonaron hipócritas cuando su gobierno mantiene en pie la política de compra de los cooperantes sanitarios cubanos, a quien otorga el “asilo político” automático.

Obama hizo un canto del sistema capitalista, casi una novela rosa de progreso para Cuba si decidiera abrirse al mercado y a la iniciativa privada. Y trató de poner en la misma balanza la economía de una potencia imperial como EEUU y la de una pequeña Isla del Tercer Mundo como es Cuba.

Pero ¿por qué Obama no hizo un repaso de los resultados del capitalismo en los países –capitalistas- del entorno de Cuba? Países a los que Cuba supera ampliamente en indicadores sociales, aún bloqueada su economía. Porque ¿dónde están en Cuba las redes de trabajo infantil, o de narcotráfico, la violencia estructural, las muertes por desnutrición, o el despojo de tierras del campesinado, problemas tan comunes en los países -capitalistas- de su entorno?

Ninguna de estas evidentes contradicciones fueron señaladas por la prensa internacional, que se limitó a aplaudir, como un rebaño de corderos, los “gestos de reconciliación” de Obama hacia Cuba.

Por cierto, hablando de aplaudir… En su discurso en el Gran Teatro de La Habana, había dos personas –dentro de las 40 que componían la delegación de EEUU- dedicadas a iniciar los aplausos en ciertos momentos preestablecidos. Aplausos, por cierto, que solo salieron de ese grupo cuando Obama comenzó a dar consejos paternalistas de lo que tiene que hacer el pueblo cubano.

Pero de esto tampoco leerán una palabra en la gran prensa internacional.

Anuncios