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Por Alejandro Mosqueda Guadarrama*/ Rompeviento TV

Yander-Alberto-ZamoraTal vez sea la foto más popular de la visita de Obama a Cuba, esa que deja ver unos autos de los años 50 y 60 en una calle de un barrio popular de La Habana, que contrasta con la mole que va descendiendo hacía la pista del Aeropuerto José Martí. El Air Force One estaba a minutos de abrir sus puertas para que descendiera Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, con su familia y su numerosa comitiva, en su visita a Cuba. La imagen la captó el fotógrafo Yander Alberto Zamora.

Un discurso preparado con mucho cuidado, fue dirigido por Obama al pueblo de Cuba desde el Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”, el 22 de marzo pasado. Su visita es el reconocimiento a la Revolución cubana, a su gobierno y a la decisión y dignidad del pueblo cubano por mantener y seguir construyendo su futuro, bajo el horizonte de un sistema socialista, lejos de los designios capitalistas y su lógica mercantil. Una visita y reconocimiento muy a pesar del propio Obama –me parece- y de la derecha estadunidense y latinoamericana. La actual administración de EUA., máximo representante del capitalismo en el mundo, públicamente tuvo que reconocer que la táctica de acoso y agresión contra Cuba, no ha servido para derrotarla y tenerla bajo su influencia y alineada a su voluntad.

Reconocer que no han podido derrotar a la Cuba socialista, no significa que desistan de hacerlo. El cambio de política norteamericana será de táctica –menos burda y visceral posiblemente-, para caminar por otras formas que le lleven a conseguir su objetivo.

Desde hace 56 años: el proceso cubano ha seguido (con muchas dificultades, carencias e incluso debates y críticas internas para mejorar el sistema), caminando con el apoyo de la gran mayoría del pueblo; el gobierno se ha mantenido impulsado reformas y ajustes económicos, sociales y culturales.

De manera permanente y de formas variadas, los gobiernos norteamericanos (no sólo alentado con discursos) han financiado con millones de dólares a una supuesta “sociedad civil” de Cuba, que no es otra cosa que el financiamiento económico, estratégico y logístico para generar desestabilización y brotes de violencia, por lo menos. Son grupos de choque o contrarrevolucionarios que por diferentes vías (fuera de las leyes y/o normas de convivencia que se han dado los cubanos) tratan de atacar al sistema socialista.

Obama le habló al pueblo cubano, desde su lógica capitalista, ensalzando la imagen de su concepto de democracia, donde el objetivo es la libre explotación y las leyes a modo de los grupos económicamente poderosos. Habló desde su visión filosófica y ética de imponer y someter pueblos y gobiernos, a nombre del “mundo libre”. A pesar de que su discurso fue cuidadoso, las cosas no pueden nombrarse de otra forma y las diferencias –con o sin maquillaje- están a la vista. Y los resultados para la inmensa mayoría de la población, de un sistema y otro, también están a la vista.

El pueblo cubano y su gobierno, tienen todo el derecho de definir su rumbo, ritmo y modos, para crecer, para impulsar la economía, cultura, educación, salud y valores, en busca de una mejor calidad de vida, como desde 1959 lo han venido haciendo, y los norteamericanos no tiene ningún derecho para tratar de seguir impidiéndolo en forma abierta o encubierta, como hasta ahora lo han hecho. Sin embargo, sin ninguna autoridad ni calidad moral, Obama se sigue asumiendo como el portavoz de lo que se debe hacer y de los “derechos” que debe de tener el pueblo cubano. Ni más ni menos, es así como actúa el imperialismo, con o sin guerra fría.

Miles de cubanas y cubanos, organizados desde hace ya al menos 5 décadas, dieron su palabra, su sentir ante la visita del presidente norteamericano e invariablemente marcaron un claro NO al sistema capitalista y un SI de respaldo al sistema político de Cuba. Esa es la sociedad civil cubana a la cual Obama pretendió no ver u omitir. Esa sociedad es la fuerza del proyecto socialista, que con sus avances y problemas, día a día dan vida a un país que hoy –de nuevo- es la esperanza para muchos pueblos en sus luchas de liberación.

La política intervencionista y terrorista de los EUA, es la verdadera causante de miles de muertes y situaciones de apremio del pueblo cubano en todas las áreas: el bloqueo económico, material y financiero así como los planes y programas de desestabilización, no son solo palabras o fantasía ideológica. Esto es algo que no dijo el señor Obama; por esto no pidió disculpa alguna y mucho menos planteó resarcir los daños causados al pueblo cubano, el cual fue objeto de sus diferentes discursos.

Se ofreció apoyo para el desarrollo de Cuba y que la población tenga oportunidades de mejorar su calidad de vida, pero desde esa concepción neoliberal que deja de lado el interés superior de la mayoría, privilegiando el individualismo y la inversión privada. Esto a la larga deriva en detrimento de los derechos ciudadanos y del acceso a los servicios elementales como educación y salud, prácticamente gratis. Para mejorar la vida del pueblo, señala Obama que es necesaria una “democracia” y un sistema multipartidista, obvio pensando en un sistema de partidos procapitalistas y en una democracia al servicio de unos cuantos. Los conceptos sobre democracia, derechos humanos, bienestar, desarrollo -por citar algunos-, son totalmente diferentes entre estas dos opciones de sistema.

Me parece que el establecimiento de relaciones con el gobierno cubano traerá oportunidades para seguir impulsando el desarrollo de la isla, y será tarea (lo es ya) del pueblo y su gobierno tejer fino para obtener el mejor de los resultados posibles, manteniendo los logros de la Revolución. El antes “fuego enemigo”, se transforma hoy en “fuego amigo” el cual seguirá alimentado al interior de la isla lo que podría llamarse el “fuego hermano”.

Los estrategas norteamericanos trabajaron en todos los frentes para esta visita y no descartaron el intento de explotar las posibilidades “simpáticas” e histriónicas de su presidente. Se buscó colocar a un Obama amigable y hasta chistoso al hacerlo participar en un par de sketchs con el más popular de los comediantes cubanos: Pánfilo. En días previos a su llegada lanzaron el video de la llamada telefónica entre ellos y antes de terminar la visita, otro más de despedida (en casa de Pánfilo, donde tiene una partida de dominó con sus amigos), tratando de afianzar esa imagen amigable y cercana al pueblo. Sin embargo, miles de cubanos siguen manteniendo esa frase del Che: “No se puede confiar en el imperialismo pero, ni tantico así… nada”, por más que se hagan los chistosos. En el segundo sketch, Pánfilo dice “… estoy bloqueado, estoy bloqueado” al encontrarse con la ficha 6-2 (1962, inicia oficialmente el bloqueo a la isla, por cierto), y él desbloquea el juego con una ficha que visiblemente trae la bandera de Cuba.

Empezando con Dwight D. Eisenhower, en 1959 los EUA iniciaron el bloqueo a Cuba. Posteriormente, con base a la Ley de Comercio con el Enemigo (TWEA, por sus siglas en inglés) en 1962 oficialmente John F. Kennedy establece el bloqueo total a Cuba. Para hacer más fuerte el bloqueo, con medidas que obligan a otros gobiernos y empresas de cualquier país, se establecen la Ley Torricelli (1992) y la Ley Helms-Burton (1996). Recientemente el 2 de septiembre de 2010 el Presidente Barack Obama anunció la extensión de la Ley de Comercio con el Enemigo, para mantener el bloqueo.

Desde hace 10 años, al menos, en forma más clara y significativa, se vienen impulsando una serie de medidas que le han dado otra dinámica a la inversión, a la economía popular y al empleo, sobretodo. Trasformaciones que fueron discutidas a diferentes niveles con el pueblo, reconociendo avances y estancamientos, para avanzar en mejorar el bienestar y calidad de vida, dentro del sistema socialista, no como un giro hacia el capitalismo. Todo esto viene sucediendo antes de cualquier paso hacia el acercamiento con los gringos.

Después de la visita, opiniones jalando más hacía la derecha e incluso más a la izquierda del propio gobierno cubano, se han empezado a expresar en varios foros, donde internet es el espacio principal elegido. Por cierto, se siguen manteniendo las restricciones por parte de los EUA que mantienen a Cuba con conexión de internet practicamente nula o muy básica.

La historia no se puede olvidar de un plumazo, como pretende Obama, sin embargo la historia no puede ser una ancla que impida caminar hacia un futuro más promisorio para la sociedad cubana. En eso andan las cubanas y cubanos, mientras siguen comentando la explosión musical que les generó la presentación de los Rolling Stones; algunos recordando la extinta postura ideológica oficial y sus señalamientos contra el rock.

Otros vientos, desde hace rato, recorren Cuba, a la par de las obsesiones y estrategias norteamericanas que mantienen su política intervencionista desde el siglo XIX, al menos.

En el vinil se escucha Sympathy for the Devil de su disco en vivo Get Yer Ya-Ya´s Out, mi versión favorita… y sigo buscando el disco doble Exile on Main St, para dejar correr Tumbling Dice. Desde el otro lado, en la portada de su disco Sabor de Cuba, Bebo Valdés sonríe.

Captura-de-pantalla-2015-12-04-a-las-15.49.14-765x510-179x120*Camarógrafo, editor y documentalista. Columna A bote pronto, de Rompeviento TV.  Enlace enviado por el autor para que lo compartiera en esta plataforma.

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