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Por Lisbet Penín Matos/Razones de Cuba

Para continuar con el tema de las elecciones y el funcionamiento del sistema electoral cubano, proponemos la tercera y última parte de la entrevista realizada al Dr. José Luis Toledo Santander, quien es Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea nacional del Poder popular y profesor Titular de la Universidad de La Habana.

Esta vez, conversaremos sobre la manera de hacer propaganda en los procesos electorales en Cuba, la elección del presidente, la vinculación entre la participación y la representación, entre otros temas.

A nivel internacional vemos la realización de campañas electorales y todo lo que se utiliza en la propaganda, ¿cómo se aprecia este fenómeno en Cuba? 

La única propaganda es una pequeña cuartilla en la que aparece la foto de la persona y una síntesis de su biografía. Eso se sitúa en aquellos lugares donde más incide la población: en el mercado, la carnicería, el punto de venta… para que las personas conozcan a los que se han postulado.

Nosotros vamos sobre la base de la unidad y sobre la base de la conformación de un sistema político único, por tanto aquí nadie tiene programas individuales.

No se puede confundir propaganda electoral con campaña electoral. Como parte de la propaganda, se realizan recorridos que organiza la Comisión Electoral por los diferentes territorios y los candidatos conversan con la gente, eso es una cosa, otra cosa es la campaña, que son esos pueblos embadurnados de pegatinas, de fotos y de contiendas ofensivas que se suscitan en otros países.

¿Cómo se vincula en las elecciones el concepto representativo y participativo?

Todo ciudadano tiene derecho a elegir y a ser electo. Las únicas condiciones que establece la ley para no participar en la contienda electoral es que sea un incapacitado mental, o no tenga la edad establecida o esté inhabilitado judicialmente. Desde el momento que acude a las elecciones y vota por alguien, usted le está transfiriendo su representatividad a esa persona, y por tanto cuando esa persona actúa representa el conglomerado de electores que le dieron esa capacidad de representatividad.

Ahora, eso no limita que usted tenga formas de participación directa en la toma de decisiones. Por ejemplo: cuando fuimos a hacer el Código de Trabajo todos los trabajadores del país fueron consultados y tuvieron la oportunidad de dar sus criterios a favor, en contra o sugerencias.

Esa es una forma de participación directa en el ejercicio del poder, como es una forma directa participar en las elecciones porque usted está designando, eligiendo a los representantes en los órganos de dirección representativa del país.

Cuando usted elige la Asamblea Municipal usted está eligiendo el gobierno de la territorialidad; luego esa persona que usted eligió, lo representa en el ejercicio del gobierno local.

Muchas personas se preguntan, ¿por qué aparecen diputados electos en un territorio que no viven?

Eso parte de un error. El diputado no tiene representación territorial. El diputado tiene representación nacional, y en la Asamblea Nacional se discuten y se aprueban los grandes problemas de interés general de la nación, no los problemas territoriales.

Cuando la Asamblea se reúne a aprobar el presupuesto del Estado, por ejemplo, no es para hacer una escuela o reparar el consultorio del médico de la familia, sino se dice: son tantos millones de pesos para salud pública, tantos millones de peso para educación, etc. Y así se distribuye.  Los problemas territoriales canalizan y se resuelven a nivel de municipio y provincia.

En qué si tenemos que trabajar, en que haya más vínculos e intercambios entre los diputados y los electores de la circunscripción, distrito y municipio y para eso, hoy por hoy, hay un programa aprobado por la dirección del Partido que se llama Perfeccionamiento de los Órganos del Poder Popular.

Otro de los cuestionamientos más frecuentes entorno a las elecciones en Cuba es el siguiente, ¿por qué no elegimos al presidente? 

La ley electoral ha establecido para la elección de este cargo, elecciones de segundo grado, en las cuales votan los órganos representativos electos. Cuando yo aprobé a un diputado a la asamblea nacional, lo estoy envistiendo de todo el poder soberano para que adopte decisiones; y una de las facultades del diputado es elegir a quién va a ser el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

No somos en eso sui géneris. ¿Cómo elige España al jefe de gobierno? Lo eligen las cortes, el presidente del gobierno español no sale electo por votación popular.

Pero además, nuestro sistema no es presidencialista, es un sistema de corte semi-parlamentario. Nuestro presidente no tiene las facultades de tomar decisiones solo; nuestro presidente no nombra ministros o quita ministros; nuestro presidente no da cargos honoríficos, no nombra embajadores, es decir que todas las grandes decisiones están centradas en los órganos colegiados, no en una persona.

Entonces no tiene objetivo la elección de un presidente como persona única, si quien dirige es un órgano colegiado, es la conclusión final.

Además, el presidente nuestro para llegar a ese cargo tiene que pasar por cinco momentos electorales: primero lo tiene que postular y aprobar en votación el pleno de una organización social o de masas; segundo, lo tiene que aprobar una Asamblea Municipal en votación; tercero, tiene que salir electo mediante voto directo y secreto de los electores de un distrito electoral, si no sale electo por ahí no puede ser diputado; cuarto, su candidatura tiene que aprobarla la Asamblea Nacional; y quinto, lo tiene que aprobar en voto directo y secreto los diputados. Entonces, sí hay momentos lectorales para el presidente, yo creo que de sobra.

Con anterioridad hablamos sobre la reducción de la cantidad de diputados de la Asamblea Nacional y comentó que ese estudio se realizará posteriormente, ¿qué otros elementos se tendrían en cuenta para la realización o modificación de la ley electoral?

Se trabajará en la conformación de una nueva ley electoral. Otros temas: la composición de las elecciones, la presencia de un órgano permanente, profesional, dedicado a dirigir los procesos electorales y no la eventualidad que tenemos hoy, pues hoy se designa eventualmente la comisión electoral y cuando se terminan las elecciones se acabó la comisión electoral. Esos son los temas que se analizarán

Ahora para cerrar, una de las mayores inquietudes hoy se relaciona con el proceso electoral 2017-2018 teniendo en cuenta que la dirección histórica tendrá su continuidad, ¿qué importancia le concede a las próximas elecciones?  

Las próximas elecciones tienen como importancia que son elecciones generales. Vamos a elegir los órganos superiores de poder del Estado cubano, y por consiguiente quedarán electos los compañeros que por 5 años ostentarán la dirección del país. Para mí, esa es la gran importancia que tienen.

Yo creo que hay una importancia que las va a enmarcar, y es que como nos ha enunciado Raúl, cesa el mandato de la dirección histórica en el estado. Yo creo que eso le confiere una relevancia muy especial, pero con la sabiduría y visión de la dirección histórica de la Revolución y del General de Ejército, se ha ido condicionando y preparando el escenario para ese momento.

No va a ser un momento traumático porque ya todos estamos preparados, eso es un condicionamiento político ideológico de la fuerza revolucionaria para un momento histórico que va a vivir este país, y ya estamos preparados para el cambio,

Luego, nuestra confianza en el Partido, en su dirección hará que sea un proceso muy importante en el país, pero un proceso natural. Y la importancia está en la ecuanimidad que siempre ha caracterizado al pueblo cubano.

 

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