(Tomado del sitio TV Santiago)

El Centro de Biotecnología Industrial (Cebi), de la santiaguera Universidad de Oriente, lidera en Cuba investigaciones biotécnicas modernas dirigidas al uso de microorganismos y biomoléculas para el desarrollo sostenible de la agricultura, salud, producción de alimentos, industria y la protección del medioambiente.

Adscripto a la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la casa de altos estudios, el centro desarrolla 16 proyectos enmarcados dentro de sectores estratégicos -industria farmacéutica, biotecnológica y biomédica, alimentos y agroindustria Azucarera- y en los ejes de recursos naturales y medioambiente.

Humberto Joaquín Morris Quevedo, director del Cebi, expresó a la Agencia Cubana de Noticias que las principales acciones en el 2020 estuvieron orientadas al completamiento de los ciclos de las investigaciones con sus aplicaciones tecnológicas o salidas de productos que contribuyan a elevar el impacto en el territorio en temas priorizados.

Subrayó el especialista el fortalecimiento del vínculo universidad-empresa con BioCubaFarma, la Empresa Provincial de la Industria Alimentaria, AzCuba y la Geominera Oriente.

Como principales proyectos están la preapertura del Laboratorio Conjunto UO-BioCubaFarma de inmunodiagnóstico y productos biofarmacéuticos, primero de su tipo fuera de la capital, con el Laboratorio de Anticuerpos y Biomodelos Experimentales (Labex-CIM), dijo Morris Quevedo.

También señaló el montaje de una planta de setas comestibles que cuenta con el apoyo del Laboratorio Farmacéutico Oriente y tiene como objetivo la producción de estos hongos, los cuales pueden servir como suplemento nutritivo de elevado valor dietético.

Morris Quevedo adelantó que se trabaja en la obtención de una tableta de suplemento dietético que está en espera de certificación ante el Grupo Nacional de Registro de Alimentos y Suplementos Dietéticos.

También desarrollaron el sustrato remanente del cultivo de setas comestibles, como abono en cultivos de organopónico como ajo porro, cebollino blanco, frijol Vigna y habichuela, con lo cual obtienen mayores producciones al disminuir el tiempo de crecimiento de las plántulas en comparación con el humus, y además se utiliza como alimento animal en conejos machos de la raza Pardo Cubano.

Por otra parte, introducen la pectina, producida en el Cebi a partir de subproductos del beneficiado húmedo del café, para sustituir importaciones en la fabricación de conservas, apuntó el científico.

Con la Estación Territorial de Investigaciones de la Caña de Azúcar de Palma Soriano laboran en lo concerniente a la evaluación de un bioproducto desarrollado en el Cebi capaz de activar respuestas defensivas frente al virus del mosaico de la caña de azúcar, y desde el escenario impuesto por la COVID 19 se dio respuesta a la tarea “Producción artesanal de maltina de arroz”, agregó.

Todas estas investigaciones tributan al Plan Nacional para el Desarrollo Económico y Social del país hasta el 2030, a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y ocho de estos proyectos contribuyen a la Tarea Vida, como se denomina al plan del Estado cubano para el enfrentamiento al cambio climático sustentado.