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Por Scarlett Lee

José Daniel Ferrer

La desesperada necesidad mediática del lidercillo de la mal llamada Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), José Daniel Ferrer García, lo ha conllevado a utilizar en las redes sociales argumentos surrealistas para mantener el interés de las televisoras, radioemisoras y diarios que se dedican a tergiversar la realidad de Cuba. Al tiempo, justifica ante sus “benefactores”, el empleo de la “ayuda desinteresada para un cambio democrático en la isla”.

Pero, más allá de los medios que viven de este negocio, al resto de los expuestos a tales informaciones, en lugar de interesarles sus argumentos les resultan risibles y les aburren los “reality shows” en los que convierten las denuncias al “régimen represor”; como mismo sucede a las mal llamadas y desgastadas “Damas de Blanco” con sus teatros dominicales.

Es por ello que si tienes la mala suerte de encontrar en tu muro, time line o en una búsqueda en YouTube, publicaciones con pie de firma UNPACU, no te sorprendas al enterarte de planes del gobierno para “liquidar a la oposición en tres meses”, “intentos de asesinatos a líderes opositores por los llamados agentes de la Seguridad”, casos de dobles agentes u otros cuentos con los que intentan imitar a André Bretón, principal teórico del surrealismo.

Ahora bien, detrás de esta necesidad mediática también se escuda la necesidad de minimizar e intentar desmentir cualquier denuncia que empañe la imagen de “organización numerosa y consolidada, de líder de masas” que Ferrer García se esfuerza por construir ante el reclamo de sus patrocinadores. Razones por las que, cualquiera que denuncie su carácter violento y las agresiones constantes a activistas, el desvío de recursos para interés personal como el caso de los 4500 USD estafados que han generado contradicciones internas) y el nepotismo que prima en sus decisiones, será sometido a una fuerte campaña como agente de la Seguridad del Estado; amenazando en convertirse esta justificación en una tendencia para la supervivencia del negocio.

Tampoco son “legítimas” para Ferrer García aquellas publicaciones que hacen referencia a las crecientes renuncias de los miembros de esta des-organización por las problemáticas antes expuestas -la mano “negra” de la Seguridad siempre está detrás, nadie piensa, nadie se cansa, nadie se pregunta-, a las que se añade ahora, la imposibilidad de emigrar por el Programa de Refugiados Políticos; pues si bien la UNPACU hasta hace muy poco era un trampolín para los mercenarios que pretenden alcanzar the american dream, luego de que el jefecito decidiera restringir los viajes y no dar más avales para presentar ante la SINA, el sentido de pertenencia de la pandilla ha ido en detrimento y muchos han preferido retirarse a tiempo, que “perder el tiempo” a bordo de un barco que  amenaza con hundirse.

Un barco que se mantiene a flote con mentiras y dólares americanos, un barco capitaneado por un productor de “reality shows” baratos, detrás de los que se escuda la podredumbre que emana de sus entrañas.

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